La incapacidad permanente se reconoce cuando lesiones o enfermedades impiden el desempeño normal del trabajo. Obtener este grado garantiza tu protección económica y compensa la pérdida de ingresos. Según la gravedad de la limitación, existen distintos grados:
Limita el rendimiento en el puesto, pero permite seguir trabajando.
Imposibilita realizar las funciones propias de tu trabajo habitual. Más información
Impide cualquier tipo de actividad laboral remunerada. Más información
Requiere asistencia de terceras personas para las actividades básicas de la vida diaria. Más información
Recopilación de informes médicos y pruebas que acrediten la limitación funcional.
Presentación formal de la solicitud de incapacidad permanente.
El INSS cita al trabajador para una evaluación detallada.
La entidad emite un dictamen favorable o denegatorio.
En caso de denegación, un abogado laboralista puede interponer recurso ante el Juzgado de lo Social.
Contar con un abogado especializado en incapacidad permanente marca la diferencia entre una resolución favorable y la pérdida de derechos:
Si crees que puedes tener derecho a una incapacidad permanente o necesitas revisar tu caso, no esperes. El plazo para reclamar puede ser limitado, y cada situación requiere un análisis individualizado.